Publicado el 29/06/2025 por Administrador
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El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha emitido una advertencia que vuelve a encender las alarmas en la comunidad internacional: Irán estaría en condiciones de reanudar el enriquecimiento avanzado de uranio en cuestión de meses, pese a los ataques que han afectado sus instalaciones nucleares.
Rafael Grossi, director del OIEA, explicó que, aunque los bombardeos israelíes y estadounidenses lograron dañar seriamente centros clave como Natanz y Fordow, no fueron suficientes para anular completamente las capacidades nucleares iraníes. Según Grossi, el conocimiento técnico y parte de la infraestructura crítica permanecen intactos, lo que permitiría al país reactivar el proceso de enriquecimiento con relativa rapidez.
Actualmente, Irán dispone de un importante stock de uranio enriquecido al 60 %, un nivel muy cercano al necesario para fabricar armas nucleares. Solo el enriquecimiento adicional hasta el 90 % separa ese material de su potencial uso militar. A esto se suma la sospecha de que Teherán habría trasladado parte de su material a lugares no declarados antes de los ataques, lo que complica aún más la tarea de los inspectores.
El OIEA lamenta no poder verificar el estado actual del programa nuclear iraní debido a las restricciones impuestas por Teherán, que ha limitado severamente el acceso a sus plantas desde el inicio de los ataques. La organización insiste en la necesidad urgente de restaurar la vigilancia internacional para evitar una escalada.
Grossi subrayó que, más allá de las instalaciones, el principal activo de Irán es el conocimiento adquirido: “no se puede desinventar lo aprendido”. Esta afirmación pone en perspectiva la limitada efectividad de los ataques militares si no se acompañan de un proceso diplomático robusto y sostenido.
Las potencias occidentales esperaban que los recientes bombardeos retrasaran el programa nuclear iraní por años, incluso décadas. Sin embargo, las evaluaciones actuales indican que el impacto real podría reducirse apenas a unos meses de demora, un margen que reaviva la urgencia por encontrar una salida política al conflicto.
Expertos internacionales han señalado que Irán podría volver a poner en marcha algunas cascadas de centrifugadoras en sitios subterráneos y desconocidos, lo que daría inicio nuevamente a la producción de uranio enriquecido sin que la comunidad internacional lo detecte a tiempo.
Ante este panorama, el OIEA ha llamado a retomar de inmediato las negociaciones multilaterales y a permitir el regreso de sus inspectores. Grossi insiste en que solo un sistema de verificación fuerte y transparente puede evitar que Irán alcance capacidades irreversibles en el ámbito nuclear.
La situación actual no solo plantea riesgos para la región, sino que también pone a prueba la capacidad de la diplomacia internacional para frenar una nueva carrera armamentística en Medio Oriente.